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Archivo: Julio 2008

13/07/2008 GMT 1

análisis del texto

ashleys @ 01:45

Análisis del texto de Guadalupe Aguado: los medios de comunicación frente a la democratización de contenidos y la gestión de conocimiento, revista Texto de la cibersociedad.
Los medios de comunicación social juegan un papel primordial en el desarrollo de la nación, por ellos la importancia de que los mismos trabajen en pro del mejoramiento de las naciones. Con la llegada del Internet se concibe la información de otra manera dado que este medio llega de manera instantánea incluso más rápido que la televisión. El Internet no sólo las personas sean receptores, ahora también son emisores creadores de mensajes, personas capaces de integrarse en uso o manejo de las nuevas tecnologías. Los medios de comunicación tradicionales tienen que ir de la mano con los nuevos avances para no quedarse en lo obsoleto. Si un medio cualquiera: Radio, prensa o televisión se negara a la innovación tecnológica estará condenado a quedar atrás.
Los gobiernos se muestran interesados en que los ciudadanos hagan uso de las TIC con mayor frecuencia incluso la mayoría de los países están implementando dentro de sus planes de estado. La educación a la población para que las mismas hagan uso de este medio. Ahora bien los gobiernos o instituciones ¿nos ven como simple consumidores o en realidad se esta evaluando el valor que tiene el avance tecnológico? Más allá de la económico es necesario que se le de cabida culturalmente.
En el texto se señala “el avance y prosperidad económica de un país depende tanto de su desarrollo tecnológico como de la existencia de recursos humanos cualificados.” Podemos entender que todo aquel que no se apegue al uso de la tecnología se le hará más difícil optar por un buen trabajo dentro de una empresa. Aquí empezaremos hablar de una sociedad del conocimiento que según el texto estará basada en que existan trabajadores y consumidores cualificados. Aquí ya se mira al consumidor de otra manera no es el sujeto que posee el dinero para comprar, ahora este sujeto aparte de tener el dinero debe estar capacitado para adquirir productos o servicios por medio de la red.
Estamos en la creación de una nueva cultura cibernética donde todos sus usuarios manejan una serie de herramientas que permiten que interactúen entre ellos, aún estado a miles de kilómetros de distancia. Lo más interesante es la rapidez con la que se puede hacer esto. El Internet hace que las persones olviden las barreras de la distancia y del tiempo. La gran diversidad de información que puede obtener mediante este medio es lo que hace que se piense en su uso a futuro, sin embargo ¿Cómo saber con certeza que esta información es cierta o no? De aquí la importancia que tiene el periodista ya que a pesar de que todas las personas pueden publicar lo que quieran, el escritor que acerté en la verdad de cualquier hecho va a tener mayor credibilidad que alguno que publique notas sin sentido o falsas.
A la hora de usar la red debemos ser críticos con todo lo que se nos presente mediante la pantalla, de aquí depende que las personas sean capaces evaluar objetivamente el entorno mediático. El Internet sin embargo, es el único medio que permite que las personas participen teniendo un intercambio de ideas.
Lourdes Martínez señala “la tecnología ha permitido al ciudadano no sólo controlar la difusión, decidiendo sobre qué va a ser difundido y en qué momento, sino que también le permite la recepción, teniendo un mayor autocontrol sobre qué decide leer, con qué estructura o en qué orden, en qué momento y con qué profundidad. De este modo, la interacción ya no se limita sólo a qué, cuándo y cuántos elementos se desea recibir, sino que permite al usuario controlar la difusión: decidir qué elementos quiere difundir, convirtiéndose en emisor de contenidos.

resumen reportaje

ashleys @ 01:40

Los medios de comunicación frente a la democratización de contenidos y la gestión de conocimiento
Por: Guadalupe Aguado Guadalupe

El desarrollo tecnológico junto con las iniciativas emprendidas por las diferentes administraciones y empresas, así como la propia sociedad, han impulsado nuevas capacidades de aprendizaje, potenciando la innovación y fomentando la democratización en la generación y acceso a los contenidos, capacidades estas últimas que tradicionalmente estaban en poder de los medios de comunicación. Sin embargo, dichos medios no deben perder su función de mediadores en el nuevo contexto, es más, han de ejercer un papel primordial no sólo en su faceta tradicional de generadores de contenidos, sino como gestores de contenidos, y en definitiva como gestores de conocimiento, desempeñando una labor social prioritaria en la denominada Sociedad del Conocimiento.

1. DE LA CULTURA DIGITAL A LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

El profundo cambio que se ha dado en los últimos quince años propone que los usuarios no sólo seleccionen por sí mismos los mensajes a que quieren acceder, sino que también los generen, lo cual ha significado un profundo cambio en la concepción del producto informativo. Si los medios de comunicación tradicionales se concebían pensando en un público cuyo sistema educativo estaba basado en el aprendizaje y dominio de la cultura impresa, en la llamada Sociedad del Conocimiento las nuevas generaciones aprenden a desenvolverse en la cultura digital (saben conectarse y navegar por redes, buscar datos y comunicarlos a otros usuarios).
Quien no esté cualificado para el uso laboral de las nuevas tecnologías evidentemente tendrá más dificultades para el acceso a un puesto de trabajo digno y para integrarse en la Sociedad del Conocimiento. En consecuencia, desde esa perspectiva, es imprescindible la existencia de importantes colectivos tanto para generar servicios como para utilizarlos. La Sociedad del Conocimiento para desarrollarse no sólo necesita de trabajadores cualificados, sino también de consumidores formados en el manejo tecnológico.
En este sentido, a diferencia de épocas precedentes, el consumo no sólo precisa de sujetos con un cierto nivel de renta que les permita adquirir las mercancías, sino también que éstos estén cualificados para adquirir bienes y servicios a través de máquinas y redes de ordenadores

Europa tiene por objeto acelerar el desarrollo de la Sociedad de la Información en Europa y velar para que todos los ciudadanos, empresas y escuelas en todas las regiones de los Estados miembros saquen partido de las posibilidades que ofrece Internet, de manera que tengan acceso a las tecnologías de la información y la comunicación y las puedan utilizar de la manera más eficaz posible. Por su parte, el Gobierno español para impulsar el desarrollo de la Sociedad de la Información aprobó el Plan de Acción Info XXI, cuya coordinación se estableció a cargo del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Las actuaciones previstas en INFO XXI respondían a los objetivos establecidos en la iniciativa Europa y perseguían que España se encuentre entre los países europeos más avanzados en el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Los jefes de gobierno europeos reconocieron que Europa debía convertirse en una economía mucho más informatizada. Para ello fijaron como objetivo de la Unión Europea convertirse en la sociedad basada en el Conocimiento más competitiva del mundo. Pero el planteamiento educativo de la formación de los ciudadanos ante la cultura digital no puede apoyarse únicamente en argumentos de tipo económico, sino que también se debe incluir lo social.
En este sentido, el desarrollo multimedia y el acceso de los ciudadanos a las nuevas tecnologías ha traído consigo conceptos como Gestión de la Información y Gestión del Conocimiento. En un entorno en el que la información se valora como un factor ventajoso para el éxito, viendo que cada día es más abundante y diversa, procede de múltiples fuentes y llega en diferentes formatos, la estrategia competitiva comienza a centrarse en acciones e instrumentos que permitan recoger, ordenar, explotar y manipular información para obtener de ella un valor añadido. Lo importante no es la información en sí misma, sino la cantidad y clase de conocimiento que puede obtenerse.

Otorgar significado a los múltiples datos e informaciones encontradas, acceder al correo, ser crítico ante la avalancha de múltiples imágenes y sonidos, son entre otras, nuevas habilidades que debe dominar cualquier persona para poder desenvolverse de modo autónomo en el nuevo entorno mediático.

2. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL ENTORNO DE LA CIBERSOCIEDAD

Entre las implicaciones socio-culturales más significativas que ha traído consigo el desarrollo tecnológico, se encuentra el cambio de funciones que tradicionalmente han desempeñados los ciudadanos frente a los medios de comunicación social. Si lo habitual era una actitud pasiva frente a los medios, que eran los encargados de establecer la agenda, decidir qué era noticioso y marcar las pautas en el acceso, como es el caso de la televisión con una programación lineal, la Sociedad de la Información se caracteriza por una ruptura con las normas establecidas.
Nos encontramos en un contexto en el que el receptor pasa a ser usuario, tomando parte activa en el proceso mediático, decidiendo a qué quiere acceder, cuándo y dónde. Decisión que viene acompañada de un cambio de actitud, convirtiéndose en un usuario activo y en un generador de información.

Gracias a la Red, a la telefonía móvil y a las cámaras de video digitales, los ciudadanos han pasado de ser considerados por los medios de comunicación una audiencia pasiva, consumidora de contenidos, a tomar el papel de una audiencia proactiva, generadora de dichos contenidos. Los públicos están complementando su función de receptores con una labor de productores de contenidos dentro de un entorno mediático global, entendiendo la interactividad no sólo como la capacidad de interactuar frente a terceros sino de crear en colectividad. . La comunicación vertical y jerarquizada está dado paso a una comunicación horizontal, en la que la audiencia, convertida en usuario, se involucra en la generación de contenidos

En el modelo de periodismo tradicional la sección de cartas al director, junto al derecho de réplica y al derecho de aclaración eran las únicas vías con las que contaba el público para interactuar con el medio y denunciar errores o irregularidades. Hoy la interactividad y los diferentes modelos de participación ciudadana ofrecen un amplio abanico de posibilidades, hasta convertir a los públicos en interactores. Es más, como señala Martínez Mahugo, “gracias a Internet todos nos hemos enriquecido con un nuevo derecho: el Derecho a Editar; el derecho a publicar informaciones, opiniones, comentarios o cualquier asunto que nos venga en gana, y a pregonarlos entre una audiencia potencialmente mundial”

Los medios eran los controladores no sólo de los mensajes sino también de los modos de difusión, decidiendo no sólo el qué sino también el cuándo, así por ejemplo, en el caso de la televisión se daba una programación para un visionado de continuidad, uniformizando a las audiencias en colectivos con hábitos frente a la pantalla y agrupados en torno al 20 o 30 por ciento de una población de referencia, residiendo su valor fundamental en la cuota de pantalla.

La interactividad ha roto con los modelos tradicionales, abriendo paso a un modelo comunicativo en el que se da a los ciudadanos la posibilidad de intervenir en la formación de la opinión pública, fomentando la deliberación y la participación. El público adquiere un rol activo en el proceso de recogida, análisis y difusión de informaciones. La comunidad participativa pretende desentrañar la realidad, y lo hace formulando preguntas y dejando abiertas las respuestas, potenciando la discusión y el intercambio de ideas

Tal y como señala Lourdes Martínez, la tecnología ha permitido al ciudadano no sólo controlar la difusión, decidiendo sobre qué va a ser difundido y en qué momento, sino que también le permite la recepción, teniendo un mayor autocontrol sobre qué decide leer, con qué estructura o en qué orden, en qué momento y con qué profundidad. De este modo, la interacción ya no se limita sólo a qué, cuándo y cuántos elementos se desea recibir, sino que permite al usuario controlar la difusión: decidir qué elementos quiere difundir, convirtiéndose en emisor de contenidos.

3. CREDIBILIDAD Y GESTION DE CONTENIDOS

Internet ha conseguido potenciar la interactividad y la participación ciudadana gracias entre otros factores a las grandes posibilidades de visibilidad que permite, a la rapidez de difusión del mensaje, a la cobertura internacional, así como por el alcance de grandes audiencias. Evidentemente en esa gestión de contenidos no se pueden perder de vista factores como la organización de la información, la estructura de navegación, la agilidad en la actualización de datos y la fiabilidad de las fuentes.

Sin embargo, en un entorno en el que se ha conseguido la democratización de la información, por cuanto se ha posibilitado el acceso a los soportes, es necesario tener garantías de credibilidad de las fuentes. Precisamente, en esta dimensión la figura del periodista y el valor de marca del medio de comunicación se convierten en un referente como catalizadores, mediadores y filtro. Cuanto más abundante sea la información disponible al alcance del ciudadano se hace más necesario un filtro profesional de dicha información, al tiempo que se requiere una eficaz gestión de la misma.

“Las diferencias de información suelen ser una consecuencia directa de las diferencias de conocimiento.”

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